¿Cómo se crea un producto sostenible? ¡Todas las fases de un proceso único!

El ecodiseño es un procedimiento que suma criterios ambientales a la hora de diseñar un producto para reducir impactos nocivos para la tierra y mejorar características. Más aún, es una actividad que tiene en cuenta todas las variables que intervienen en el proceso de diseño y opera siempre dentro de los límites de la sostenibilidad ecológica. Para ello, utiliza recursos que se adecuen al objeto y su función, sin darle demasiado protagonismo a las demandas del mercado.


¿Qué pretende el ecodiseño?

1) Mejorar las características del producto y su durabilidad en la medida de lo
posible y teniendo en cuenta las necesidades del cliente objetivo.
2) Reducir los impactos medio ambientales que se producen durante el ciclo de
vida de un producto.

La necesidad de un desarrollo sostenible en la actualidad y como consecuencia de una alarma colectiva ha provocado que muchos expertos en fabricación estén cada día más familiarizados con este término.

Al contrario que otras formas de fabricar, el ecodiseño considera el ciclo de vida
completo a partir del nacimiento de un producto hasta su desaparición. Veamos todas y cada una de las mismas:


1) Extracción de materias primas: en esta primera fase se investiga
cuidadosamente el método de extracción, asegurándonos de que el proceso es
sostenible y no tiene un impacto negativo ni medioambiental, ni social, ni
económico, garantizando un trato justo con los proveedores.


2) Transporte: en esta fase nos aseguraríamos de que la mercancía viaja sin hacer un consumo abusivo de energía. Se busca la cercanía descartando aquellas
operaciones que supongan un traslado largo de los productos. Debe tenerse en cuenta el impacto ambiental que acarrea el transporte: emisión de gases nocivos,
contaminación, gasto social, etc. Todos estos factores han de considerarse a la hora de optar por un medio de transporte u otro.


3) Fabricación: este es el corazón del ciclo vital de un producto. En esta ocasión
valoraremos miles de aspectos de cómo se elabora el artículo. Así, todos los
procesos deben estar gestionados de manera eficiente y han de tener muy
presentes cualidades imprescindibles como: registro de consumo de energía o
la elaboración de tratamientos que no perturben al medio ambiente en
ninguna de sus formas.


4) Uso: el uso sustentable de un producto tiene en cuenta la durabilidad y la
capacidad del ser humano de hacer buen uso del artículo tanto durante su vida
útil como en su desaparición. Esto supone una antítesis con respecto a la
mayoría de producción industrial basada en la obsolescencia programada.
Mientras que la industria tradicional pretende que sus productos tengan una vida media corta para que vuelvas a comprar, el ecodiseño en cambio se centra
en la longevidad y el reciclado. Un caso paradigmático son los vaqueros, que
en origen se fabricaban de cáñamo para que resistiesen el desgaste del trabajo
en las minas, hasta que Levis se percató que sus clientes sólo necesitaban unos
tejanos para el resto de su vida.


5) Postuso: Como resultado del reciclado, en esta última fase podremos
incorporar al ciclo productivo, toneladas de materias primas.
Paulatinamente, un mayor número de personas exige saber que hay detrás del
proceso productivo. Y es que afortunadamente, la conciencia social sobre la
importancia de vivir de una forma sustentable se expande por todo el planeta.